Buenas noches a todos. Me comentó la Señora Francis si deseaba hacer un comentario respecto a lo que he aprendido o lo que más me ha gustado de este programa de estas platicás que hemos tenido. Y aquí estoy, frente a ustedes.

De este curso podemos hablar de muchos temas muy importantes todos y cada uno de ellos. Estas pláticas nos enseñaron muchas cosas que ní mí esposa ní yo nos detuvimos a pensar que existían.

Un día despúes de mi jornada de trabajo, mi esposa me comentó: Gordo. Hay un programa del instituto de familia en el que se habla de cómo podemos ser mejores padres, cómo ayudar a nuestras hijas a que sean mejores en la escuela y qué podemos hacer para motivarlas a que algún día vayan a estudiar a la universidad. Ante tres temas tan importantes no lo pensé dos veces. Debíamos aprovechar la gran oportunidad que se nos presentaba. Había algo que me preguntaba constantemente. ¿Qué puedo hacer para poder ayudar a mi niña en sus tareas?.

Mi hija tiene cinco años, se llama Yazmin, y en las pocas muy pocas veces que me daban ganas de ayudarla en sus tareas, mí hija terminaba sintiéndose, me imagino, la niña mas tonta del mundo entero. Debido a que durante cinco ó diez minutos mi boca no paraba de repetir palabras ofensivas como: ¡Eres una tonta! Otro niño en tú lugar ya hubiera aprendido lo que estoy enseñándote, ¡Eres una burra!, y no aprendes nada. Al final de la “ayuda” no de las tareas, todo era un desastre y mi hija siempre terminaba llorando, ese tipo de “ayuda” para mi hija era un verdadero tormento, y creo que para cualquier otro niño también lo es.

Un día en la clase la maestra de kinder de mi hija estaba tratando de enseñarle algo y mi hija con una voz triste le dijo a su maestra: Yo soy una tonta que nunca voy a aprender nada. Así de baja autoestima tenia mi niña a tan solo escasos cinco años de edad, todo esto gracias a mi. Ahora, gracias a estas pláticas y temas tan importantes estoy tratando o mejor dicho estamos tratando mi esposa y yo de hacer que esa autoestima vaya subiendo del nivel tan bajo que tenia.

Ahora Yazmin ya aprendió el alfabeto y comienza a leer, porque ya no importa si comete errores. Ya no está en mi la persona que le gritaba e insultaba ante el más minímo error. La manera en que hemos aprendido a motivarla ya no la hacer sentir miedo, ahora ella sabe que ella es inteligente y que puede lograr lo que se propone.No sé sí fué mucho ó poco lo que aprendí durante estas semanas pasadas. Pero lo que si sé con certeza y sin temor a equivocarme es que ahora tengo mucho más respeto hacía mis hijos.

Mil gracias de verdad a todas y cada una de las personas que hacen possible estos programas.

Gracias a todos los aqui presentes por escucharme. Y espero algún día poder decir con orgullo: ¡Mis hijos son universitarios!

 

Pagina Principal Padres Estudiantes Contribuidores