De
este curso podemos hablar de muchos temas muy importantes
todos y cada uno de ellos. Estas pláticas nos
enseñaron
muchas cosas que ní mí esposa ní yo
nos detuvimos a pensar que existían.
Un
día despúes de mi jornada de trabajo,
mi esposa me comentó: Gordo. Hay un programa
del instituto de familia en el que se habla de cómo
podemos ser mejores padres, cómo ayudar a nuestras
hijas a que sean mejores en la escuela y qué podemos
hacer para motivarlas a que algún día
vayan a estudiar a la universidad. Ante tres temas
tan importantes no lo pensé
dos veces. Debíamos aprovechar la gran oportunidad que
se nos presentaba. Había algo que me preguntaba constantemente.
¿Qué puedo hacer para poder ayudar a mi niña
en sus tareas?.
Mi
hija tiene cinco años, se llama Yazmin, y en
las pocas muy pocas veces que me daban ganas de ayudarla
en sus tareas, mí hija terminaba sintiéndose,
me imagino, la niña
mas tonta del mundo entero. Debido a que durante cinco ó
diez minutos mi boca no paraba de repetir palabras ofensivas
como:
¡Eres una tonta! Otro niño en tú lugar ya
hubiera aprendido lo que estoy enseñándote, ¡Eres
una burra!, y no aprendes nada. Al final de la “ayuda”
no de las tareas, todo era un desastre y mi hija siempre terminaba
llorando, ese tipo de “ayuda” para mi hija era
un verdadero tormento, y creo que para cualquier otro niño
también lo es.
Un
día en la clase la maestra de kinder
de mi hija estaba tratando de enseñarle algo y
mi hija con una voz triste le dijo a su maestra: Yo soy
una tonta que nunca voy a aprender nada. Así de
baja autoestima tenia mi niña
a tan solo escasos cinco años de edad, todo esto gracias
a mi. Ahora,
gracias a estas pláticas y temas tan importantes
estoy tratando o mejor dicho estamos tratando mi esposa
y yo de hacer que esa autoestima vaya subiendo del nivel
tan bajo que tenia.
Ahora
Yazmin ya aprendió el alfabeto y comienza a leer,
porque ya no importa si comete errores. Ya no está en
mi la persona que le gritaba e insultaba ante el más
minímo
error. La
manera en que hemos aprendido a motivarla ya no la hacer
sentir miedo, ahora ella sabe que ella es inteligente
y que puede lograr lo que se propone.No
sé sí fué mucho ó poco lo
que aprendí
durante estas semanas pasadas. Pero lo que si sé con
certeza y sin temor a equivocarme es que ahora tengo
mucho más
respeto hacía mis hijos.
Mil
gracias de verdad a todas y cada una de las personas que hacen
possible estos programas.